ComienzosEn 1784, John Wesley ‘ordenó’ a varios presbíteros en Bristol para que sirvieran a los cristianos de Norteamérica porque el Obispo de Londres no lo quería hacer. Con el fin de empezar a entender ese acontecimiento, es importante recordar que la Iglesia de Inglaterra consideraba a la Iglesia Anglicana de ultramar de la misma manera que el gobierno británico pensaba en el Imperio: partes ultramarinas de la misma nación. De manera que en el mejor de los casos, las Iglesias Anglicanas coloniales eran servidas por el clero nombrado por los obispos ingleses. No había obispos anglicanos en ningún otro lugar. En el mismo año, Samuel Seabury fue consagrado Obispo de Connecticut en Aberdeen en Escocia. La Iglesia Episcopal Escocesa no era para Escocia lo que la Iglesia de Inglaterra era para Inglaterra. En Escocia, la Iglesia Presbiteriana era la iglesia establecida y la Iglesia Episcopal (la iglesia con obispos) era libre. Así que pensaba de manera independiente y vio la necesidad de que las recién independizadas ‘Trece Colonias’ de los Estados Unidos tuvieran sus propios obispos. Ellos quizás más que la Iglesia Inglesa seguían la tradición del anglicanismo como lo expresó Enrique VIII en el Libro de los Obispos: ‘en cada reino la Iglesia es libre’. Esto marcó el comienzo de un enlace entre la Iglesia Episcopal de Escocia y la Iglesia Episcopal en Estados Unidos de América en liturgia, en el uso de obispos coadjutores con derecho de sucesión y en el nombramiento de un ‘Primado’ en lugar de un Arzobispo. Cada vez más ímpetuEl deseo por parte de la pequeña pero imaginativa Iglesia Episcopal en Escocia tratando de pensar más allá de los modelos del establecimiento para la Iglesia Anglicana desbarató el atolladero. En los 50 años subsiguientes, muchos otros países del mundo adquirieron sus propios obispos anglicanos:
La combinación del nombramiento de obispos anglicanos en ultramar y el ímpetu de los movimientos misioneros dieron lugar a una rápida expansión a través del mundo anglicano. Cuando se celebró la primera Conferencia de Lambeth en 1867, había una joven ‘Comunión Anglicana’ con 85 diócesis fuera de Inglaterra.
Mientras, la Iglesia de Inglaterra recobraba su propio sentido de identidad, separación y algo de independencia con el reestablecimiento de su Convocación u organismo de gobierno que había sido suspendido por el monarca en los primeros años del siglo anterior. |
La primera conferenciaLa Conferencia de Lambeth de 1867 tuvo lugar bajo la dirección del Arzobispo C.T. Longley y asistieron 76 obispos. Su causa general fue el desarrollo del episcopado anglicano, con diócesis en todo el mundo.
En la primera Conferencia, estuvieron ausentes varios obispos evangélicos ingleses porque no sabían si era legal y no estaban de acuerdo con lo que consideraban como su actitud impropia hacia la Biblia, los Treinta y Nueve Artículos y la Reforma. En esa época los anglicanos evangélicos sospechaban que en general la jerarquía de la iglesia se estaba apartando de una ‘doctrina firme’. Pero no obstante las dificultades, la Conferencia fue un gran éxito y se inició una tradición de 10 años.
El Cuadrilátero de Chicago-LambethEl Cuadrilátero de Chicago-Lambeth se hizo público en la Tercera Conferencia de Lambeth en 1888. En términos estrictos no es una definición de anglicanismo, sino un intento por definir las condiciones anglicanas para reunirse con otros grupos cristianos. De manera que aunque es una definición resumida, por su propia naturaleza es tan amplia como los anglicanos pensaron que pudieran ser sin traicionar su identidad y patrimonio. Históricamente se derivó de un documento producido para la Convención General de la Iglesia Episcopal Americana en Chicago dos años antes. En varios lugares de este libro volveremos al Cuadrilátero de Chicago-Lambeth. Por ahora, es una manera conveniente de concluir esta gira relámpago de la historia, pues fue un momento definitivo para el anglicanismo mundial. Por primera vez los anglicanos produjeron un documento de definición:
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