Mantener el equilibrio

La tensión entre valores que compiten es parte de la riqueza del patrimonio anglicano. Acabamos de estudiar la tensión entre la uniformidad y la enculturación. Hay otras áreas que constantemente se mantienen en equilibrio..

Estructura y espíritu

AEl culto anglicano posee cierta cantidad de formas, pautas y estructuras litúrgicas generales. Las estructuras comunes son una manera de identificar algo importante acerca de ‘ser anglicano en el culto’.

Pero la estructura por sí sola no es suficiente para definir el culto anglicano. En los oficios anglicanos una liturgia exactamente igual puede parecer de dos denominaciones totalmente diferentes cuando los presiden dos ministros diferentes.

De manera que, aunque sea difícil de expresar, hay algo que se podría llamar el espíritu anglicano. Paul Avis intenta hacer justamente eso en su discusión sobre la ‘diferenciación del anglicanismo’ en un estudio reciente (The Study of Anglicanism, páginas 413-414).

‘¿Es entonces el anglicanismo una forma de ser, un método de proceder, una actitud mental? Si la perspectiva “estática” de la síntesis anglicana… representa… un acto de malabarismo entre varios factores que se basa en cesión y concesión, esta perspectiva más mística del anglicanismo lo ve como un intento por reconciliar opuestos y trascender conflictos. Si lo primero significa “el amor por el equilibrio, compostura, moderación, medida”, lo segundo invoca visión, pasión y riesgo. Lo primero es conservador en su tendencia, lo segundo progresivo; lo primero defensivo, lo segundo innovador.’

Esto nos da una idea. El anglicanismo no sólo nace de la tensión entre los mundos teológico y cultural, sino que vive en esa tensión. Una clave para este ‘espíritu’ es no estar dispuesto o no ser capaz de ser esto o aquello. El ‘intento por reconciliar opuestos y trascender conflictos’ ilustra por qué la liturgia anglicana es conservativa y experimental y radical.

Alguien que viene de una parte de la Comunión Anglicana en la que el conservadurismo se considera como la clave, o de una parte en la que los cambios veloces están causando que algunos se pregunten si queda todavía algo que los diferencie como anglicanos. Pero ningún lado puede reclamar plenamente la victoria.

El pasado y el presente

El anglicanismo tiene dos pasados litúrgicos: la Reforma y la Iglesia de los primeros cristianos. Hasta hace poco, los anglicanos tendían hacia medir su trabajo litúrgico partiendo de la Reforma. Pero el anglicanismo es parte de la Santa Iglesia Católica y Apostólica. Ahora se reconoce más claramente que la continuidad con la iglesia de los primeros cristianos sitúa las raíces de la liturgia anglicana en los primeros siglos, aunque la Reforma tuvo un impacto considerable y duradero sobre la manera de interpretar la tradición litúrgica dentro del anglicanismo.

Pero poner atención al presente también es una característica clave del desarrollo litúrgico anglicano. El prefacio del Libro de Oración Común Americano de 1789 (versión en inglés) demuestra la necesidad de ajustarse al presente en vista de las realidades políticas actuales:

‘La atención de esta Iglesia estaba enfocada, en primer lugar, hacia las alteraciones en la Liturgia que se volvieron necesarias en las oraciones de nuestros gobernantes civiles como consecuencia de la Revolución.’

 

EL CAUTELOSO CRANMER

El gran Arzobispo de Cantórbery de Enrique VIII, Thomas Cranmer, por naturaleza era un hombre cauteloso, muy obediente de la autoridad de la Iglesia (lo cual en su día significaba la Cabeza de la Iglesia Inglesa, es decir, Enrique mismo). Él reconoció la necesidad de cambio a fin de adaptar la Iglesia de Inglaterra a las necesidades de la sociedad del siglo XVI.Trabajó continua y sistemáticamente en los textos del pasado, sumándolos a nuevas riquezas. No se sentía limitado por ellos, pero sí reconoció la necesidad de continuidad. Su esperanza era persuadir a todo el pueblo de Dios a que lo acompañaran en la reforma, aunque al final pediría obediencia.Fue un hombre que experimentó con nuevas formas, descartando poco a poco lo que ya no parecía ser apropiado, no alguien obsesionado con el cambio por ser cambio.

 

Universal y local

Aquí se explora el alcance mundial de la tradición anglicana y se aplica de manera correspondiente a la situación local. La Liturgia de la Iglesia Lusitana reclama ser, y probablemente con razón, un buen ejemplo de doctrina y espiritualidad anglicana debido a su insistencia de incorporar una muestra mundial del culto anglicano: Dice:

‘Debe haber muy pocos ajustes en las realidades culturales actuales de Portugal, pues en la segunda mitad del siglo XX, los estudios bíblicos, el movimiento litúrgico, el movimiento ecuménico y lo que se conocía como el movimiento carismático, cruzaron las barreras confesionales heredadas de la Reforma y la Contrarreforma y de ninguna manera han sido limitadas por las barreras políticas y geográficas.’

 

¿ESPÍRITU DE ANGLICANISMO?
Si tiene una copia de ‘Celebrating the Anglican Way’, el capítulo 6 contiene un intento de ilustrar el espíritu del culto anglicano por Michael Vasey. ¿Cómo define él ese ‘espíritu de anglicanismo’ en el contexto de culto? ¿Le suena bien?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

BAJO LA INFLUENCIA

El libro de oración portugués es particularmente interesante ya que refiere su prefacio a las siguientes influencias del pasado y del presente:

  • el LOC inglés de 1662 (traducido al portugués en 1695)
  • el LOC americano de 1849
  • el LOC de la Iglesia Lusitana de 1882
  • la revisión inglesa de 1928, no autorizada por el Parlamento Británico, pero de amplia difusión el Libro de Oficios Alternativos de la Iglesia de Inglaterra de 1980
  • las revisiones de 1984 de la Iglesia de Irlanda las revisiones de 1989 de la Iglesia de la Provincia de Sudáfrica


¿Qué clase de cena?