La Eucaristía moderna

Nueva Zelanda: el pasado y el presente

El Prefacio del Libro de Oración de Nueva Zelanda de 1989 dice:

‘Uno de los tesoros de la espiritualidad anglicana ha sido su Libro de Oración Común autorizado, que ayuda tanto en la devoción personal como en el culto litúrgico público. El libro de oración de 1662 ha servido muy bien a los anglicanos y por mucho tiempo más del que posiblemente imaginaron sus autores ingleses. Ahora, en todo el mundo anglicano se favorecen libros de oración más apropiados para las necesidades locales y contemporáneas.

Aunque el contenido y el lenguaje son nuevos, el libro de oración A New Zealand Prayer Book, He Karakia Mihinare o Aotearoa, conserva el ser de la espiritualidad anglicana e incorpora las mejores ideas litúrgicas de los eruditos de hoy. También es más fiel a las primeras tradiciones litúrgicas de la Iglesia y concede más flexibilidad que el libro de 1662.

Lo más importante es que el nuevo Libro de Oración Común de Nueva Zelanda fue creado en nuestro propio entorno cultural y la forma se la han dado nuestros propios eruditos. Pertenece a nuestro entorno y a nuestra gente.’

Esto ilustra el deseo del anglicano de mantener juntas su historia y su situación contemporánea. Los anglicanos valoran su pasado, su historia y sus vínculos con la iglesia antigua y con la iglesia de la Reforma. Pero también son un pueblo del presente, quien desde el siglo XVI ha adaptado conscientemente el Evangelio y la adoración de Jesucristo a las necesidades contemporáneas.

El Libro de Oración Común de Nueva Zelanda reemplazó al que se escribió en 1966. Las críticas de la versión de 1966 nos ayudan a ver algunas de las tensiones que estos nuevos servicios tuvieron que resolver.

  • La oración de los muertos. Gran parte del debate es entre las perspectivas católica y evangélica. La iglesia de los primeros cristianos rogó por los muertos desde una etapa muy temprana. La Reforma consideró que eso iba contra la Biblia. El trabajo con textos litúrgicos antiguos volvió a abrir la posibilidad, pero a algunos parecía desafiar el aspecto protestante del anglicanismo.
  • La oración de oblación. El LOC de 1662 separó la Oración de Oblación de la Oración de Consagración. En 1966, Nueva Zelanda siguió el libro inglés de 1928 y comenzó a enseñarlas otra vez. A algunos con esto les pareció que la oración Eucarística se volvía más católica, y que reintroducía la idea de ofrecerle al Padre el sacrificio de Cristo.
  • Lenguaje. Este problema es uno de conservadurismo frente a cambio. El argumento era que el lenguaje del libro de 1966 era o menos hermoso o irreverente o ambos.

Pase un poco de tiempo escuchando los puntos clave de este Prefacio y luego compárelos con la lista de la página 42.

 

 

 

 

¿ABOLIR EL LOC?
Debe observarse que todas las revisiones son alternativas al LOC y sus equivalentes. La revisión litúrgica seria no contempla la abolición del uso del LOC. Más particularmente, el LOC continúa siendo considerado como un punto de referencia para la revisión futura.
  • Omisión de los Diez Mandamientos. Esto ofendió a quienes pensaban que la Iglesia Anglicana se estaba volviendo muy liberal y estaba perdiendo su énfasis en el pecado y la necesidad de arrepentimiento. Es en parte un debate entre evangélicos y católicos; y en parte un debate entre conservadores y liberales.
  • Consagración suplementaria. ¿Qué ocurre si no hay suficiente pan o vino? Su punto de vista depende de que identifique la consagración del pan y el vino con las palabras de institución. Si la consagración se entiende como una consecuencia del servicio entero, desaparece la necesidad de consagración suplementaria.
  • En los años posteriores a 1966, las divisiones de los antiguos partidos en el anglicanismo fueron las principales influencias. Pero, ‘en las siguientes dos décadas, movimientos tales como la renovación carismática, el biculturalismo, el feminismo y el lenguaje inclusivo minarían la revolución teológica de los sesenta para volver obsoletas las divisiones de los antiguos partidos anglicanos sobre la Eucaristía’ (Bosco Peters, The Anglican Eucharist in New Zealand 1814-1989, página 35). Este es un comentario específico de Nueva Zelanda, pero señala un giro cada día más fuerte en muchos contextos tradicionales que va de los debates eucarísticos tradicionales al debate sobre la enculturación.

Kenia: el problema de cultura

África es la zona de más rápido crecimiento de la Comunión Anglicana y esa circunscripción posee gran variedad y divergencia de opinión y práctica. El uso del LOC de 1662 continúa siendo una de las principales. Algunos quienes usan el LOC lo hacen para reforzar su creencia en la ‘inglesidad’ esencial del anglicanismo. Esta creencia sigue muy arraigada en ciertos lugares. Es causa de vergüenza para muchos anglicanos ingleses, pero es una cualidad atractiva para algunos anglicanos en otros lugares del mundo. Es posible que una exageración de énfasis sobre la enculturación apenas pase a ser otro ejemplo de la mentalidad de la misión de la iglesia de que ‘mamá lo sabe todo’.

Pero es importante comprender que cuando el LOC se traduce al lenguaje local, tiene un estilo muy diferente al del uso del LOC en Inglaterra actualmente y generalmente suena mucho más contemporáneo. De manera que no todo uso del LOC tiene la intención de ser conservador o retrógrado.

Mucho depende también de cómo se presente el oficio del culto. El ambiente musical católico congolés de la Misa Latina, la Misa Luba, utiliza la ‘lengua muerta’ del rito tridentino pero lo mezcla con formas contemporáneas de música africana, transformando completamente estilo. La presentación, la música, la práctica ritual y los símbolos afectan la liturgia.

En África hay muchos signos de fascinante experimentación y revisión litúrgica. Esto se refleja en la Declaración de Kanamai:

  • Sugiere un formato amplio en lugar de un texto detallado para la Eucaristía, para fomentar la revisión y la enculturación africana.
● El saludo
● Penitencia
● Proclamación de la palabra
● Intercesión
● Eucaristía
● Comida y bebida sacramental
● Despedida

 

 

 

 

 

  • Se anima a los cristianos a recordar que la Eucaristía comenzó en el contexto de una cena y que eso se debe considerar con seriedad en el contexto africano.
  • Los saludos deben reflejar los que se usan en la cultura local
  • Particularmente en los entornos nómadas, un ‘sermón de diálogo’ probablemente será más apreciado que un sermón desde el púlpito.
  • El uso de alimentos locales en el culto se introduce paulatinamente.
    ● Se fomenta la arquitectura local.

En la Iglesia de la Provincia de Kenia, un nuevo rito ha incorporado muchos de esos elementos:

  • Hay un uso cauteloso de materiales de la religión africana tradicional. Las intercesiones se basan en una letanía kikuyu y la bendición se basa en una bendición turkana.

  • Las acciones rituales son apropiadas para Kenia. El ejemplo más claro consiste en una bendición en forma de letanía, con un rúbrica que manda a la gente a que ‘en sus primeras tres respuestas eleven los brazos hacia la cruz que se encuentra detrás de la Santa Mesa y que en su respuesta final levanten los brazos hacia el cielo’.


Las palabras de la bendición son:

Ministro: Todos nuestros problemas
Pueblo: Los enviamos a la cruz de Cristo

Ministro: Todas nuestras dificultades
Pueblo: Las enviamos a la cruz de Cristo

Ministro: Todas las obras del diablo
Pueblo: Las enviamos a la cruz de Cristo

Ministro: Todas nuestras esperanzas
Pueblo: Las ponemos en manos del Cristo resucitado

  • Se mencionan los antepasados. El debate anglicano clásico sobre la oración para los muertos no cae muy bien entre los africanos ya que ellos no consideran a sus antepasados como una parte continua de la comunidad. De manera que en las palabras que llevan al Sanctus, se mencionan los ángeles, arcángeles y fieles antepasados que están en el cielo.
  • Las imágenes de Dios que se usan reflejan autoridad, poder, liderazgo y servicio en el idioma africano. Así que en el primer borrador de la oración posterior a la comunión, a Dios se le llamaba ‘nuestro gran Patriarca’. En la forma final, esta oración vuelve a un tratamiento más tradicional: ‘Dios Todopoderoso, Padre Eterno’. Esto ilustra claramente la tensión entre la revisión y la tradición.
¿ES LA DIFERENCIA UNA DEBILIDAD?
¿Cómo se puede presentar en su zona la adoración anglicana de tal forma que no se aparte y se vuelva intrascendente para la comunidad de fieles?

 

 

¿Y hasta qué punto la diversidad resultante es un punto fuerte o un punto débil para el anglicanismo?

 

 

 

 

La espiritualidad anglicana