Una comunidad creyente

En la unidad 2 se trató el triángulo de las escrituras, la razón y la tradición como cimiento para la buena doctrina, para nuestra manera de pensar. Esta unidad comenzó con un recordatorio de que la manera de adorar es un enfoque fundamental de la doctrina.
Si consideramos con seriedad la doctrina de la iglesia visible, nuestro entendimiento de la Iglesia (nuestra ‘eclesiología’) es la tercera clave del proceso doctrinal: la manera en que vivimos juntos. Este es el concepto de koinonia, comunión. .

La comunión como teología

Los anglicanos creen que la Iglesia es la comunión del pueblo de Dios, como iguales y en mutua compañía. Dentro de esa igualdad hay distinciones de autoridad a fin de facilitar un rumbo claro, una visión conjunta, disciplina y orden. Y esa comunión de la Iglesia existe por el bien del Reino y no simplemente para su propia perpetuación.

El tema teológico de koinonia es un nuevo énfasis en escritos y debates anglicanos. Es recuperar una verdad de lo que significa ser anglicano.

‘El Nuevo Testamento utiliza el término Koinonia para describir nuestra comunión con Dios… y nuestra comunión con los demás… El término se ha vuelto tan importante en discusiones recientes como una manera de hablar sobre la Iglesia, su unidad y la función del ministerio, particularmente del episcopado, para conservar y alimentar esta unidad.’
Informe de Lambeth de 1988, página 5

En años recientes, el término koinonia ha adquirido mucha atención en una diversidad de comisiones que tratan con asuntos contenciosos que amenazan dividir la Comunión. La más reciente de éstas es el Informe de Windsor del 2004. Por el momento, no estamos tratando con los problemas que dieron lugar a las comisiones, sino con los principios teológicos subyacentes de koinonia.

Koinonia se traduce como ‘comunión’.

  • Define a Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo como una comunión divina.
  • También define a Dios como el único que busca comunión con su pueblo.
  • Define además a la Iglesia como una comunión con el Dios Trino.

‘Esta comunión determina teológicamente la relación entre nosotros mismos.’ Informe de la Comisión de Eames, página 16

AMPLIA – CON FRONTERAS

AMPLIA – CON FRONTERAS‘Contamos con una rica tradición doctrinal de la que, justificadamente, podemos sentirnos orgullosos, si en verdad orgullo es la palabra adecuada. Los anglicanos son parte de la una, verdadera, santa, Iglesia Católica y Apostólica fundada por nuestro Señor. Nos aferramos a los elementos esenciales de esa tradición antigua a la vez que somos suficientemente flexibles para avanzar con los tiempos. Reconociendo que en cada época ciertos problemas aflorarán, respondemos con nuevas presentaciones de las mismas verdades, expresadas en el lenguaje y los símbolos de la época. ‘Somos tolerantes, aceptantes y experimentadores, aunque no deseosos del cambio por el cambio. Ni aceptamos cualquiera y todas las cosas, reconociendo que existe un momento cuando es imposible dar vuelta atrás, fuera de lo cual se pierde la identidad cristiana. Pero, más que nada, consideramos que toda doctrina nos conduce a una relación más profunda con Jesucristo, el Hijo del Dios viviente, mediante quien todos podremos ser transformados de gloria en gloria.’

 

Una teología en la práctica

Los sacramentos son signos de esta koinonia, el bautismo como el sacramento de la iniciación en la comunión con Dios y el pueblo de Dios; la Eucaristía como el alimento común de unidad, simbolizado por la fracción del pan. La Iglesia tiene el llamado de utilizar esa comunión divina para acercar a todo el mundo a la comunión con Dios.

Esta koinonia, como todas las partes de la vida del Reino, aún no se ha completado. La Iglesia vive en tensión, parcialmente unida y parcialmente dividida. Los debates actuales han hecho dos cosas: nos han hecho pensar creativamente que quizás estemos viviendo esta tensión. También nos han hecho preguntarnos si la tensión está llegando a ser de tal magnitud que es imposible mantener la koinonia.

A la hora del debate no debemos desviar la mirada del corazón de la koinonia: estamos entregados a orar los unos por los otros, en mutua responsabilidad y cuidado, en un intercambio de recursos y bienes y en una entrega mutua hacia la misión.

La mejor definición de koinonia no es dependencia, sino interdependencia, una palabra que en discusión reciente fue el centro de atención:

‘La vida de la Comunión cuenta con el adhesivo de la tensión creativa de la autonomía e interdependencia provincial. Las diferentes provincias han llegado a darse cuenta de que requieren mutuamente de los recursos materiales, intelectuales y espirituales de las demás a fin de cumplir su tarea de misión. Cada provincia tiene algo diferente que puede ofrecerles a las demás y a su vez las necesita para servir a Cristo adecuadamente en su propio contexto.’
Informe de la Comisión de Eames, página 21

De manera que para los anglicanos, ser la Iglesia significa estar en comunión, en koinonia, aunque de vez en cuando esa comunión está sometida a mucha tensión. Perder este principio es perder algo fundamental de la tradición anglicana. Cambia la base sobre la que se resolvieron y acordaron estos asuntos de doctrina.

MUNDIAL Y LOCAL

Los temas debatidos en el Consejo Consultivo Anglicano desde su primera reunión en 1971 comprenden: la función de los obispos, la ordenación de la mujer, la centralidad de la misión, el significado del matrimonio cristiano, la iniciación cristiana. La agenda subyacente de estos asuntos es que el CCA está preocupado:

  • por crear una identidad pan-anglicana
  • por resolver las diferencias entre las provincias y crear confianza donde queden diferencias por identificar la naturaleza de la autoridad en el anglicanismo
  • por desafiar a los anglicanos corporativamente a que tengan una visión del futuro
    Por contraste, los objetivos de los sínodos locales giran en torno a:
  • resolver las diferencias locales y crear confianza donde queden diferencias
  • explorar la visión local desde la perspectiva de lo que significa ser anglicano
  • crear un papel más activo para la iglesia local honrando la autoridad del obispo tanto como supervisor como custodio de la fe

Ensayo breve 3: George Fetiza