Ensayo breve 3: George Fetiza

La crianza cristiana y el ministerio de presbítero en la Iglesia Episcopal Filipina reflejan la riqueza y variedad del anglicanismo. La familia de su padre pertenecía a la Iglesia Independiente Filipina, un grupo que se apartó de la Iglesia Católica Romana hacia finales del siglo XIX tras el nacionalismo antiespañol. Esta Iglesia ahora está en plena comunión con la familia anglicana en todo el mundo. La madre de George fue la primera en su familia que se convirtió de las tradiciones ancestrales de su tribu al cristianismo. Fueron educados por misioneros americanos episcopales y ella y su esposo trabajaron en un Hospital de Misión en Manila. George empezó su vida en Manila a los dos años de edad, lo bautizaron y a la edad de 12 años, fue confirmado por un obispo americano.

Cuando era joven, George tenía la intención de ser ingeniero. Debido a la muerte prematura de su padre él tuvo que mantener a la familia por lo cual le pidió ayuda a su obispo para pagar la carrera de ingeniería. Dice que eso fue cuando ‘Dios se apoderó de él’. El obispo sugirió que se convirtiera en seminarista u ordenando y no obstante su rechazo, al poco tiempo recibió un telegrama que lo felicitaba por haber sido aceptado. Después de seis años de estudio fue ordenado diácono en 1979 y presbítero en 1980.

Luego de servir como ayudante, fue asignado a una iglesia parroquial en un área de Luzón central, donde estaban plantándose iglesias; allí él plantó dos iglesias en la ciudad, siete iglesias de la comunidad y tres misiones organizadas. Al principio estaba solo en su ministerio, pero en poco tiempo se dio cuenta de la imposibilidad de realizar la tarea él mismo y comenzó a movilizar a los laicos, pidiéndoles que:

  • organizaran clases de la Biblia
  • dirigieran las oraciones nocturnas de 7 días después de los funerales
  • asistieran a las celebraciones de cumpleaños

Su visión especial es tener grupos de células en cada comunidad, grupos que comparten el amor por Cristo con sus vecinos y los atraen a la comunidad cristiana. Él cree que la evangelización comienza a suceder cuando visitamos a los enfermos y oramos por ellos, cuando le lavamos la ropa a nuestro vecino enfermo y cuando vivimos con una fe práctica. Típicamente un agricultor local con educación primaria que vive el evangelio en su vida cotidiana dirige una célula. George los nombra después de enseñarles sobre la Biblia, la Iglesia y la misión de Dios.

Ahora, en su puesto como Director de Evangelismo de su diócesis, quiere lograr que los grupos de anglicanos utilicen materiales de aprendizaje a distancia (como éste) mucho más ampliamente en su entrenamiento para misión y ministerio. Desde su punto de vista, el valor de la Educación Teológica por Extensión es que:

  • posibilita el uso de recursos provenientes de todo el mundo cristiano
  • pueden ser contextualizados según el panorama local
  • la iglesia entera puede participar en el programa de entrenamiento
  • la iglesia es transformada de una organización jerárquica y clerical a una que se comparta más como una familia de fe.

George es un hombre callado, de mucha fortaleza, que habla 20 idiomas y dialectos locales y lo apasiona llegar a su pueblo con el evangelio en su propio ambiente. También ha participado en la traducción del Libro de Oración Común al filipino. Las cosas que él aprecia en particular de la manera anglicana de ser cristiano son:

  • su forma serena de acoger a la gente en la iglesia
  • su unidad en la diversidad. Él dice que es ‘flexible, mixta y singular…’
  • su naturaleza aceptante y acogedora, lo cual significa que hay más de una manera de ser miembro y muchas maneras de expresar la identidad y culto anglicano.