Mantener el cuerpo sano

Si la Iglesia, el Cuerpo de Cristo, ha de ser una iglesia activa, servidora y evangelizadora, también debe ser una iglesia sana. Tiene que saber cómo cuidarse a sí misma y cómo incrementar su número de miembros. En otras palabras, necesita un ministerio así como una misión.

JUNTO A TI…
Para estas páginas, tenga a la mano una copia del Libro de Oración Común y su Libro de Oración Provincial, para que pueda ver la posición oficial sobre el ministerio ordenado de la Iglesia, paso a paso. ¿Está de acuerdo la liturgia con lo que se ha dicho aquí?

El Cuadrilátero de Lambeth habla del ministerio ordenado de tres aspectos de la Iglesia como una de las claves del anglicanismo.

ada uno de esos tres ministerios formales refleja una verdad sobre la iglesia anglicana en conjunto.

  • Tiene diáconos porque es una iglesia que sirve (‘diácono’ proviene de la palabra griega que significa ‘siervo’)
  • Tiene presbíteros porque es un sacerdocio real, una nación santa, un pueblo separado (la palabra ‘presbítero’ proviene del griego ‘más anciano’).
  • Tiene obispos porque es una comunidad estructurada que ve con mucha seriedad la supervisión, autoridad y responsabilidad (la palabra ‘obispo’ proviene de la palabra griega que significa ‘supervisor’).

La iglesia entera

Propiamente, la teología anglicana del ministerio comienza con el ministerio de la Iglesia entera, el pueblo de Dios. Nuestro bautismo es lo que nos da entrada a ese ministerio. En el anglicanismo, el bautismo es un sacramento completo, que admite a la gente a la membresía de la Iglesia, con sus dichas y obligaciones, según correspondan a su edad, dones, oportunidades y el llamado de cada persona.

Cuando los teólogos hablan sobre ‘el pueblo de Dios’ a veces usan la palabra griega laos (que significa ‘pueblo’). Esto nos recuerda que los laicos no son ni más ni menos que el conjunto del pueblo de Dios. Desafortunadamente la palabra ‘laico’ ha llegado a tener trasfondos de poco profesional, amateur e ignorante.

‘Dios cariñosamente nos llama a compartir su misión y ministerio. A todos llama; el laos incluye a hombres y mujeres, jóvenes y ancianos, a los ordenados y a quienes se conoce como “laicos”. (Lambeth 1988)

El ministerio de los laicos requiere actividades en la Iglesia y en el mundo. Dios nos llama a una variedad de tareas y nos da dones que nos permiten realizarlas. En el Nuevo Testamento la diferencia entre dones y ministerios a veces no es clara, pero podría ser útil definir un ‘ministerio’ como ‘el ejercicio continuo, periódico y de largo plazo de un llamado y de un don’.

El ministerio ordenado es

‘llamado por Dios para servir a la Iglesia, principalmente facilitando que otros puedan ejercer ese ministerio que Dios les concede, así como existir como un símbolo para la iglesia local de su membresía en la familia cristiana en general.’ (Lambeth 1988)

Eso no significa que los obispos, presbíteros y diáconos no tengan nada que ver con la comunidad en general. Pero sí significa que su ministerio se define en relación con la Iglesia, en servicio y en liderato de los pueblos de Dios.

Un área de debate anglicano es entre los puntos de vista ‘alto’ y ‘bajo’ de la ordenación. El punto de vista alto de los anglocatólicos, entre otros, es esencialmente un punto de vista sacramental que:

  • se concentra en ser ordenado ministro, en lugar de hacer actos de ministerio
  • a veces se llama ‘ontológico’, sugiriendo un cambio interno esencial en la persona ordenada
  • hace hincapié en la gracia de Dios concedida para el ministerio

El punto de vista bajo de los evangelistas y otros es esencialmente un punto de vista práctico que:

  • habla de ello como reconocido en el hecho en lugar del ser
  • a menudo se llama ‘funcional’
  • hace hincapié en la autorización de la Iglesia para el ministerio

Todos los anglicanos aceptan que:

  • el ministerio ordenado tiene que ver con el ministerio de toda la gente
  • Dios llama a alguien al ministerio
  • es un llamado y ministerio especial (aunque no más ‘especial’ que otros ministerios)
  • no puede existir en un vacío.

Obispos

En el corazón del ministerio ordenado está el ministerio del obispo. Esto lo podemos definir de la siguiente manera:
● Los obispos desempeñan una función histórica – son un signo de la continuidad de la Comunión Anglicana con la Iglesia primitiva y con la primera comunidad cristiana. Hay debate entre las Iglesias Anglicana y Católica Romana sobre si esta continuidad se rompió en la Reforma. Pero los anglicanos consideran que sus obispos son un signo de identidad histórica.
● Los obispos desempeñan una función de unificación – son un signo de la unidad de la Iglesia. No son una garantía de unidad ni del corazón de la unidad. La unidad cristiana yace en ser un cuerpo, el Cuerpo de Cristo, en armonía con la Cabeza, que es Cristo. Pero el liderazgo episcopal es un recordatorio potente del hecho de la unidad y la necesidad de la unidad.
Ciertos obispos pueden ser divisivos. Pero los anglicanos siempre han distinguido entre el individuo y su puesto. Si ciertos obispos no cumplen con su vocación, eso no destruye el principio, aunque podría traer a duda si deben continuar en ese oficio.
● Los obispos tienen una función de ordenación – los anglicanos creen que la imposición de manos para el ministerio ordenado debe ser la prerrogativa de los guardianes del catolicismo y la unidad. Esa fue una razón clave de la división entre los anglicanos y los metodistas, precipitada por la ‘ordenación’ que hizo John Wesley de dos supervisores u obispos de Norteamérica aunque Wesley no era obispo.

  • EL OBISPO NO REMUNERADO
    En el momento de redactar estas palabras hay un solo obispo en la Iglesia Anglicana no remunerado, el Obispo de la Iglesia Lusitana de Portugal, quien también es un gerente de banco de tiempo completo.
    ● Los obispos desempeñan una función de liderazgo – el entendimiento anglicano es que delegan el liderazgo de la enseñanza y culto, pero es su obligación apostólica. A los obispos de la Comunión Anglicana se les confía la recepción, guarda y legado de la tradición apostólica, la buena nueva de Jesucristo. También dirigen el culto de la Iglesia hacia su misión en el mundo y continuamente la desafían a que impulse la misión, como lo hizo el Obispo Dinis Singulane en Lambeth 1988.
    ● Los obispos tienen una función de autoridad – la disciplina es una parte necesaria de las instituciones humanas y la Iglesia es una institución humana. Los obispos supervisan el orden correcto de la Iglesia según sus reglas y reglamentos. Las congregaciones también de vez en cuando requieren enderezamiento cuando se desvían. Los obispos también observan la disciplina que han impuesto y responden ante el pueblo de Dios.
    ● Los obispos desempeñan una función pastoral – los obispos no tienen la única función de mantener el orden, sino que también de demostrar el amor y la compasión de Cristo hacia quienes tienen obligación.

PRUEBITA
Hay varios problemas creados por los puntos de vista anglicanos de ministerio a lo largo de las generaciones:

  • un clero activo y laicado pasivo
  • el supuesto que el ministerio ordenado es más importante que el ministerio laico
  • autoritarismo y luchas de poder
  • puntos de vista del presbiterado que sugieren un estado superior al de los humanos

Responda a las siguientes preguntas sin pensar mucho en ellas:

  • ¿Quiénes son las personas más importantes en una diócesis anglicana?
  • ¿Cuál es el propósito del ministerio ordenado?
  • ¿Se les debe pagar a los obispos más que a los presbíteros?

Sería bueno que hiciera estas preguntas entre algunos de los miembros de su iglesia el próximo domingo… Las respuestas de usted (y las de ellos) quizás revelen algunas tensiones.

 

 

El presbítero anglicano