Oriente y occidente

Los primeros vínculos anglicanos con los cristianos de oriente se formaron a través de amistades individuales, muchas veces en el contexto del comercio y del servicio diplomático, tanto en oriente como en Inglaterra y los Estados Unidos.

También había mucho interés académico en el cristianismo oriental y, desde sus primeros días, SPCK publicó libros para ayudar a que los cristianos anglicanos entendieran a la comunidad ortodoxa. En 1701, las Universidades de Oxford y Cambridge empezaron una larga tradición de otorgar títulos honorarios al clero ortodoxo.

Hubo preocupación espiritual en esto. A principios del siglo XVII, Gabriel Severus, Metropolitano de Filadelfia (una de las primeras comunidades cristianas en lo que es ahora Turquía) le escribió al Arzobispo de Cantórbery, pidiéndole que ‘rezara por la unidad de la Iglesia de Cristo’. Es interesante que parte de la correspondencia en este temprano período del lado Ortodoxo implica que el clero anglicano está ‘correctamente’ ordenado.

Las relaciones empezaron a deteriorar por los intentos anglicanos de ‘convertir’ a los ortodoxos a partir de mediados del siglo XVIII, práctica que continuó en algunas partes anglicanas hasta los primeros años del siglo XX. Esto continúa siendo problema hoy entre las Iglesias Ortodoxas y algunos grupos cristianos. Es un asunto difícil de resolver porque, aún cuando un grupo cristiano no esté evangelizando a otro formalmente, la gente decide trasladarse de confesión en confesión. Esto contribuye a que se sospeche de sus funcionarios.

En 1841, se estableció el Obispado Anglo-Prusiano en Jerusalén, mediante el cual los obispos alternaban entre ser anglicanos y luteranos. El primer obispo fue un anglicano convertido del judaísmo, Michael Alexander. Este arreglo con los prusianos terminó en 1886, atacado ferozmente desde el principio por los anglo-católicos, quienes pensaban que una Iglesia Anglicana no podía trabajar con una Iglesia no episcopal como la Luterana Prusiana.

A pesar de aquel comienzo infeliz, la Diócesis se unió a otras Diócesis anglicanas de Medio Oriente y pasó a ser Provincia de la Comunión Anglicana en 1957. Por respeto a la Ortodoxia, los titulares del puesto fueron llamados obispos en Jerusalén y se prohibió el ‘hurto’ de creyentes ortodoxos.

A principios de este siglo, se prosiguieron relaciones entre anglicanos y ortodoxos de varias maneras:

  • A través de las Conferencias Lambeth, donde la inquietud anglicana era la intercomunión.
  • A través de libros y artículos sobre asuntos esenciales, incluyendo la vejada de la ordenación anglicana. Durante este período, muchos escritores ortodoxos continuaban preparándose para aceptar la validez de las ‘ordenes’ anglicanas, condicional o incondicionalmente.
  • Mediante el establecimiento de Comisiones Conjuntas. La primera de estas fue la Comisión Doctrinal Conjunta de 1931, que convino que ‘la Comunión Sacramental vendrá como último paso del proceso cuando se haya establecido un acuerdo dogmático completo y se haya realizado la unidad’.
FE Y ORDEN
El aspecto más difícil del ecumenismo sigue siendo el asunto de Fe y Orden y la consulta teológica entre anglicanos y otras Iglesias sigue estando alta en la agenda ecuménica. Se realizan ahora tales discusiones entre anglicanos y las Iglesias Luterana, Reformada, Católica Romana y Ortodoxa.

 

 

 

 

 

 

 

Muchas reuniones se han celebrado entre anglicanos y ortodoxos a niveles tanto locales como internacionales desde la segunda guerra mundial. La Afirmación Convenida de Moscú en 1976 fue un hito en la jornada ecuménica. Esta afirmación cubrió muchas áreas incluyendo la autoridad de los primeros Concilios de la Iglesia, donde se reconoce la diferencia entre las Iglesias de Oriente y las Iglesias de Occidente sobre el nivel de importancia que debería darse a los Concilios Ecuménicos 5º, 6º y 7º. Esta es una diferencia, no sólo de doctrina, sino de historia, cultura y geografía.

También trató la cláusula de Filioque –cláusula en el Credo de Niza donde los cristianos Occidentales dicen que el Espíritu Santo procede ‘del Padre y del Hijo’, mientras que los cristianos Orientales sólo admiten ‘del Padre’. Es un interesante indicador de la dificultad de las relaciones ecuménicas pues la mayoría de los cristianos occidentales no entiende ‘el lío’, mientras que los cristianos orientales lo consideran área teológica clave.

Unidad por etapas

las diferencias y busca maneras de acercamiento. Esto puede suceder mediante:

  • nuevos entendimientos
  • reinterpretación
  • corrección de malos entendidos

El proceso de discusión en sí acerca a la gente y elimina barreras.
Es un ejemplo de la ‘unidad por etapas’, en la cual las confesiones marcan claros pasos que necesitan tomarse en el camino a la unidad y proceden al siguiente paso sólo cuando el anterior se ha resuelto apropiadamente. Así es imposible por el momento que anglicanos compartan la comunión con católicos romanos y ortodoxos, porque se considera como paso previo un acuerdo sobre asuntos teológicos. Un modo en el cual los anglicanos han enfocado la unidad por etapas ha sido a través de convenios en pro de la unidad. Esto invita a las Iglesias a cooperar –formal e informalmente– para recordar a los cristianos del llamado de Dios para ser una sola iglesia. El reto es constante de que las Iglesias en convenio se arriesguen y vayan más allá. Sin embargo, los anglicanos han sido considerablemente responsables en años recientes del colapso de los esquemas de convenios de unidad en Inglaterra (pláticas anglicano-metodistas), Sudáfrica y Nueva Zelanda.

Tal vez los casos más positivos son de proyectos ecuménicos locales, en los que las congregaciones se unen con cristianos de otras tradiciones de culto, servicio y misión. Algunos de estos proyectos son espontáneos y temporales. Otros son duraderos y hay congregaciones en algunas partes del mundo que tienen licencia de obispos anglicanos – pero donde muchos en la congregación no saben la etiqueta confesionañ aplicable a sí mismos. Pero para algunos, el ethos anglicano está cerca de su corazón.

PASO A PASO
Lambeth 1988 describió la tarea de buscar la unidad por etapas que implica:

  • comunión en la fe y la tarea de misión
  • poco intercambio de comunión
  • comunión plena
  • unidad orgánica

ECUMENISMO LOCAL
Entérese cuáles son las actividades ecuménicas que ocurren en su Provincia, Diócesis o área Local, bajo los encabezados de:

• Evangelización

 

 

 

 

• Consultas teológicas

 

 

 

 

• Problemas sociales

 

 

 

 

¿Son los anglicanos miembros fundamentales en esas actividades, socios renuentes en las mismas –o no son socios en lo absoluto, ya que están ocupados con sus propios asuntos?

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ECUMENISMO
Un nuevo libro en la serie Faith for Life de St John acerca de diferentes expresiones del cristianismo, escrito por la Canon Elizabeth Fisher del St John’s College, está en el proceso de preparación y estará a la venta hacia fines de 2008.

Diálogo interreligioso