La Organización Mundial de la Salud calcula que para el año 2000 la cantidad de personas infectadas por el VIH/SIDA llegará a aproximadamente 40 millones. Es una epidemia mundial. En estos momentos, los infectados en África representan al 80% del total, pero se prevé que los nuevos casos en Asia superarán la cantidad de casos nuevos en África antes de que transcurra el 2000. Los países desarrollados también están luchando para hacerle frente a un problema que cada día se vuelve más grave. El boletín de la International Anglican Family Network (que ahora se publica como un anexo en la revista Anglican World) es un medio de consulta útil sobre asuntos externos que enfrenta la Comunión Anglicana en la actualidad. Los temas del boletín de octubre de 1993 eran el VIH y el SIDA. La extensión del material ilustra la importancia fundamental que le dan los anglicanos de todo el mundo a afrontar la epidemia con una respuesta evangélica. Los artículos son de una variedad de países africanos, del mundo occidental desarrollado, de la India, de la Argentina y de Papua Nueva Guinea. Determinación del rumbo¿Qué pueden hacer los anglicanos en respuesta a la crisis del SIDA? El boletín sugiere que, además de fomentar el uso de los preservativos (condones), hay tres cursos de acción obvios: Aumentar los conocimientos y el entendimiento La gente se infecta con el HIV principalmente a través del acto sexual o a través del contacto de sangre a sangre con una persona infectada (p. ej., mediante una transfusión de sangre contaminada o a través del uso de agujas sucias). El periodo de incubación puede durar años y por eso no es seguro suponer que no se corre peligro al tener contacto de esa naturaleza con alguien que no tiene signos de infección y que está aparentemente sano. El SIDA no se propaga abrazando ni cuidando a alguien que tiene SIDA. Fomentar la fidelidad en las relaciones sexuales Darle esperanza a la gente Los cristianos pueden ser canales para tener una esperanza donde muchos ya se hayan dado por vencidos, a través del cuidado de los enfermos (y sus familias) y el desarrollo práctico de programas de prevención. |
Los anglicanos en acciónUna de las respuestas más impresionantes de los anglicanos ante la epidemia del SIDA ha sido la del Proyecto SIDA de Uganda, fundado en 1991 como una colaboración entre anglicanos africanos y estadounidenses para detener la propagación del SIDA y cuidar a los afectados en Uganda. El proyecto consiste en cuatro aspectos: Educación y prevención del SIDA SYFA (salvar a los jóvenes del SIDA) Auxilio a los huérfanos y apoyo a los ancianos Auxilio médico Ante el problema de una enfermedad tan difundida y temida como el SIDA que ha vuelto en muchas comunidades, los cristianos suelen sentirse indefensos. Por muy limitado que sea, es importante para nosotros, como cristianos, reconocer que todas esas medidas se pueden aplicar al nivel individual y local. Pero el SIDA es un problema en el que la colaboración entre organismos y gobiernos se vuelve muy importante. El anglicanismo internacional desempeña una función especial en esto. Pero aquí también hay un foro obvio para la acción ecuménica, responsabilidad interreligiosa y colaboración política/religiosa.
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