¡Déjame entrar!

El proceso de entrada a la fe cristiana a veces se llama ‘iniciación’ y los ritos que giran en torno a la entrada de una persona a la Iglesia se denominan ‘ritos de iniciación’. A veces parecen desproporcionados los debates sobre estos ritos, pero detrás de la discusión sobre rituales yace la definición de lo que constituye una persona cristiana y más específicamente una persona anglicana.

En la actualidad hay un amplio debate dentro de la comunión anglicana sobre el rito del bautismo (de adultos y niños), la función de la confirmación, la admisión a la Comunión y los vínculos con los ritos de la pubertad de la cultura local..

Confirmación y bautismo

Los anglicanos ahora reconocen el bautismo como completo en sí mismo. La historia de cómo sucedió que el bautismo y la imposición de manos llegaron a separarse en la iglesia primitiva es complicada, pero ahora se entiende ampliamente que hay un solo acto de iniciación.

Tradicionalmente la mayoría de los anglicanos han considerado la confirmación como el punto de admisión a la comunión, lo cual le quita importancia a la integridad del bautismo. Un cambio hacia la integridad del bautismo coincide con el pensamiento católico romano contemporáneo y los acerca más a la práctica ortodoxa oriental y a la mayoría de las iglesias protestantes en las que la confirmación no forma parte su tradición. Pero, como incluso la IALC admite, ‘representa un cambio radical en la práctica y teología anglicana’.

Uno de los problemas de que los niños reciban la comunión es la pérdida de significado de la confirmación. Pero la confirmación puede seguir siendo un rito pastoral para la renovación de la fe entre los bautizados, asociada con un proceso continuo de educación cristiana, comisionar para el ministerio y servicio o maduración en la fe. Se tiene que resaltar que según enseñanzas anglicanas muy claras, la confirmación no es un sacramento y no es el momento (ni siquiera el momento principal) en que se da el Espíritu Santo.

Este es un campo de batalla contemporáneo. Los obispos ingleses recientemente se rehusaron a seguir ese camino y se han suspendido las discusiones formales sobre la admisión de los niños a la comunión después del bautismo, aunque un cambio de parecer no tardará en llegar.

PRINCIPIOS DE INICIACIÓN

En 1991, la Comisión Litúrgica Anglicana Internacional dispuso siete Principios de la Iniciación Cristiana. Estos representan el punto de vista actual anglicano sobre la iniciación en la fe cristiana y la comunidad cristiana. La mayoría son principios antiguos y son los mismos que en muchas otras confesiones. Aunque también tiene un antiguo pedigrí, el séptimo quizás es el que señala el mayor cambio en la práctica Anglicana.

1 La renovación de la práctica del bautismo es una parte integral de la misión y la evangelización. Los textos litúrgicos deben señalar más allá de la vida de la iglesia hacia la misión de Dios en el mundo.

2 El bautismo es para gente de todas las edades, tanto adultos como infantes. El bautismo se administra después de la preparación e instrucción de los aspirantes, o si no son capaces de responder por sí mismos, de su(s) padre(s) o padrino(s) o madrina(s).

3 El bautismo es iniciación sacramental completa y conduce a participar en la Eucaristía. La confirmación y otros ritos de afirmación tienen una función pastoral continua en la renovación de la fe entre los bautizados, pero de ninguna manera se consideran como finalización del bautismo ni necesarios para la admisión a la comunión.

4 El catecumenado es un modelo para la preparación y formación para el bautismo. Reconocemos que sus ritos litúrgicos constituyentes podrían variar en diferentes contextos culturales.

5 Independientemente del lenguaje que se utilice en el resto del rito bautismal, tanto la profesión de fe y la fórmula bautismal deben continuar nombrando a Dios como el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.

6 Una vez recibido el bautismo, es irrepetible y cualquier rito de renovación debe evitar que se malinterprete como re-bautismo.

7 El rito pastoral de la confirmación puede ser delegado por el obispo a un presbítero.

La confirmación y la pubertad

Una de las razones que exigen precaución desde la perspectiva africana y asiática es que la sociedad sigue requiriendo ritos formales de transición a la adultez. En Inglaterra y en el resto del occidente cristiano, lo que una vez fue uso común de ritos de iniciación a la adultez (como la confirmación) están desapareciendo rápidamente. Pero para los cristianos de culturas donde sigue habiendo ritos de iniciación, el rito de la confirmación a veces se considera como una oportunidad para cristianizar la práctica social y como una manera de permitir que los cristianos participen más plenamente en su cultura sin comprometer su fe.

Hay dificultades. Si la confirmación se vincula muy estrechamente con la transición a la pubertad, los que se confirman como adultos tienen la desventaja de que en cierta forma no son normales. Pero la principal dificultad para asignarle a la confirmación una doble función (la función cristiana y la función sociocultural) es que una de ellas tiende a acaparar a la otra. Eso ocurre con el bautismo en partes de la Comunión Anglicana donde es común el bautismo indiscriminado de los bebés; la gente que se encuentra al margen de la Iglesia llega a considerar el bautismo meramente como un rito para ‘nombrar’ al niño y presentarlo ante la comunidad –independientemente de lo que la Iglesia enseñe sobre su doble función.

El catecumenado

En las épocas de la evangelización primaria, la norma ha sido que los adultos convertidos sean bautizados junto con los miembros de su casa. En tiempos más colonizados, el énfasis solía inclinarse hacia el bautismo de infantes y a veces al bautismo automático de todos bajo el supuesto de que la sociedad ahora era una sociedad cristiana. Eso era la situación cuando la Reforma produjo los primeros Libros Comunes de Oración ingleses.

` En casi todos los lugares del mundo, los anglicanos ahora viven en un mercado de confesiones e ideologías en competencia. Hay una pregunta de misión sobre la manera de ser anglicano en este nuevo mundo ‘postmoderno’. Las sociedades postmodernas son aquellas en las que el cambio es rápido, los valores son relativos, ningún punto de vista mundial tiene influencia absoluta y la fragmentación de las estructuras de la sociedad y las normas culturales está muy avanzada.

Una solución anglicana es la práctica cristiana primitiva del catecumenado: el proceso de preparación para la iniciación. Esta preparación se aplica tanto a los adultos que desean bautizarse como a los padres y padrinos que desean el bautismo para sus hijos. La Oficina de Evangelización de ECUSA, ahora considera el catecumenado como la piedra angular de la Década de la Evangelización.

El documento de Kanamai (consulte la página 93) elogia esa actividad, indicando que dichas prácticas pueden ser ‘fácilmente incorporadas dentro del contexto cristiano. No crean ningún problema de herejía ni sincretismo.’
Pero también sugiere el uso del Culto de Acción de Gracias después del nacimiento como un contexto útil dentro del cual pueden situarse muchos de los ritos del nacimiento de las diferentes culturas. De esta manera, se evita confusión entre la celebración de la creación, la cual los cristianos suelen tener en común con los demás y la celebración de la nueva vida en Jesucristo, que es más estrecha.

¡ENTÉRESE!
¿Es la iniciacion cristana, en su parte de la Comunion Anglicana, usada por anglicanos nominales por razones diferentes a las del cristianismo? De ser asi, ¿cuáles remedios podrian ofrecerse que no denieguen los valores anglicanos?

 

 

 

 

UN EXPERIMENTO EN SRI LANKA

En Sri Lanka se ha llevado a cabo un experimento de enculturación que admite las ‘costumbres de nacimiento nacionales’ (a diferencia de las religiosas) como parte de la liturgia del bautismo. Es un intento por cristianizar la religión folclórica de Sri Lanka, en la que las costumbres locales han sido ‘bautizadas’.

La liturgia sigue un modelo de un experimento radical por la Hermandad de Trabajadores Cristianos de Sri Lanka. El oficio religioso de la Hermandad comienza con un cántico ulema musulmán que dice: ‘Dios es grande’. Antes de que el agua sea bendecida, el monje budista canta y luego pasa un hilo bendecido que ha sido mojado en el agua para que todos los presentes lo sujeten en señal de comunión con el bautizado. Se considera que esto es apropiado porque:

‘En el acontecimiento de Jordania, hay una identificación de Jesús con la mayoría de la gente común, aunque Jesús no necesitaba ser bautizado. En Sri Lanka, la mayoría de la gente común está formada por las comunidades de budistas, hindúes y musulmanas.

Parte del lenguaje sobre Dios, como las referencias a las ‘bendiciones de la Realidad Esencial’, utiliza imágenes familiares para los hindúes y budistas, a la vez que trata de ser fiel al entendimiento cristiano de un Dios personal. La señal de la cruz en la frente se puede hacer con sándalo y pasta de sal.

 

¡ENTÉRESE!
Admitir a los niños a la comunión quizás será cada vez más y más la costumbre del futuro entre los anglicanos. Trate de enterarse:

  • Cuáles son las costumbres actuales en su provincia
  • Qué opinan los clérigos
  • Qué opina la congregación
  • Anote su opinión y sus motivos para tenerla

¿Pueden ser presbíteros las mujeres?