| En junio del 2006, el Arzobispo de Cantorbéry dijo que ‘no hay forma de que la Comunión Anglicana pueda permanecer inmune a lo que está ocurriendo en este momento. Después de los acontecimientos de 1998, y la Resolución sobre la Sexualidad Humana, se han producido dos acontecimientos clave. En el 2002, el Sínodo Diocesano de Nueva Westminster, Canadá, le pidió a su obispo que emitiera un rito de bendición de las uniones del mismo sexo. Esto lo hizo en el 2003. El mismo año, Gene Robinson –un presbítero en una relación homosexual—fue elegido como Obispo de Nueva Hampshire en Estados Unidos. La reacción de muchas partes de la Comunión fue escandalosa. Muchos consideraron estas acciones éticamente incorrectas y contrarias al deseo explícito de Lambeth 1998. Otros anglicanos respondieron con la sugerencia de que esos acontecimientos eran proféticos, un desafío a los anglicanos de que reconsideraran su ética sexual a la luz de la cultura contemporánea. Instrumentos de comuniónPor vez primera, la Comunión Anglicana se enfrentaba a la posibilidad de una ruptura mayor. La respuesta de la Comunión subrayó la función de los Instrumentos de la Comunión:
El Arzobispo de Cantórbery es el Foco para la Unidad de estos Instrumentos, pues él convoca la Conferencia de Lambeth, preside en la Reunión de los Primados y preside el Consejo Consultivo Anglicano. La siguiente Conferencia de Lambeth ha sido convocada para el 2008, de manera que los acontecimientos del 2003 han sido tratados formalmente por la Comunión en las Reuniones de los Primados y en el Consejo Consultivo Anglicano. Los Primados se reunieron en octubre del 2003 y, por pedido del Arzobispo, organizaron una Comisión de Lambeth sobre la Comunión. Esa Comisión produjo el Informe de Windsor en el 2004, al cual respondieron, tanto positiva como negativamente, muchos individuos y grupos de la Comunión. En Dromantine, Irlanda del Norte, tuvo lugar otra reunión de los Primados en febrero del 2005 con el fin de estudiar esas respuestas. En su declaración, los Primados le recordaron a la comunión dos factores fundamentales:
Además, los Primados hicieron un pedido que no tiene precedente en la historia de la Comunión Anglicana:
En el CCA del 2005 en Nottingham, estas iglesias asistieron como observadores en lugar de participantes. Esa reunión endosó la reiteración de los Primados de que “la enseñanza cristiana habitual sobre asuntos de sexualidad humana expresada en la Resolución 1.10 de Lambeth 1998, que debe inspirar respeto dado que es la posición abrumadoramente adoptada por los obispos de la Comunión Anglicana” y la solicitud voluntaria de las 2 Iglesias hasta Lambeth 2008. En junio del 2006, tuvo lugar la Convención General de ECUSA (la Iglesia Episcopal de Estados Unidos) y respondió a Windsor y al CCA con seis resoluciones. Pero más importante, la Convención rechazó una resolución que disponía ‘precaución muy considerable en la nominación, elección, consentimiento y consagración de obispos cuyo estilo de vida presenta un desafío a la iglesia amplia y daría lugar a mayores tensiones en la comunión’. Esa resolución también hubiese instruido a ECUSA a no crear ritos para bendecir las uniones del mismo sexo. En su lugar, se aprobó una resolución mucho más suave, que dispone que los obispos y comités permanentes ‘obren con moderación y no consientan la consagración de ningún aspirante al episcopado cuya forma de vida presente un desafío al resto de la iglesia y daría lugar a mayores tensiones en la comunión’. No se menciona la bendición de parejas del mismo sexo. |
El desenlaceEl resultado de ese largo y complejo debate tiene tres aspectos:
Siempre es difícil predecir lo que podría ocurrir. Su tarea al final de este curso es mantenerse al tanto de los desarrollos y de entender con claridad de qué tratan. Pero al hacerlo, debe tener presentes varias cosas: 1 La Comunión Anglicana continuará existiendo, aunque pueda ser más pequeña, y será una Comunión más discutidora de lo que a veces ha sido. 2 Dentro de la Comunión Anglicana existirá comunión obstaculizada entre algunas provincias y diócesis, principalmente a causa de asuntos de sexualidad y ordenación de la mujer. Eso requerirá una compleja administración episcopal a través de formas alternativas de supervisión y en ciertas ocasiones diferentes grupos se desprenderán incluso de la comunión limitada, pasando al 3er paso. 3 Se formarán nuevas confesiones anglicanas, como ha sucedido en el pasado. En el siglo XIX, la Iglesia Libre de Inglaterra se separó en Inglaterra, pero continuó con una doctrina, culto y estructura enteramente de la Iglesia Anglicana. En el mismo siglo, en Sudáfrica, la Iglesia de Inglaterra en África del Sur se separó de lo que ahora se denomina la Iglesia en la Provincia de África del Sur. Ambas son anglicanas, pero sólo aquella forma actualmente parte de la Comunión Anglicana. Después de todo, sigue habiendo una manera anglicana de ser cristiano. Rowan Williams lo expresó muy bien en junio del 2006 y cabe terminar con sus palabras. Él es, después de todo, el foco de la unidad que existe entre nosotros:
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